Posiciones críticas frente a las convocatorias de Aberri-Egun
Posiciones críticas frente a las convocatorias de Aberri-Egun
Asistimos actualmente a una proliferación de llamamientos a celebrar Aberri-Egun, realizados por la burocracia liquidacionista Pnv-Eta y sus satélites: Ea-Ehbildu-Sortu-Geroabai etc.; unos llamamientos que de forma unánime son realizados por todos ellos.
Sin embargo, ocurre que todos esos grupos burocráticos pretendidamente nacionalistas y abertzales vascos han liquidado toda política de liberación del Pueblo Vasco y su Estado, el Reino de Nabarra, frente al imperialismo franco-español y su criminal régimen que ocupa militarmente nuestro País, puesto que, desde hace casi medio siglo ya, todos ellos han aceptado que ese régimen es legítimo, democrático y “el Estado” propio. Un régimen y un Estado que formal y constitucionalmente afirman la única nación y el único pueblo españoles mientras niegan cualesquiera otros, y en los que todas esas burocracias políticas “vascas” etc. están simbiótica y voluntariamente integradas; sin privarse de manifestar de forma pública y notoria que desean proporcionarles “estabilidad”.
Ahora bien, como es evidente para cualquiera que esté en su sano juicio y que no esté abducido por la estupidez y/o demencia a las que esos grupos han llevado a sus seguidores o parroquianos, esas posiciones que ellos han aceptado son todas ellas radical y formalmente incompatibles no ya con la reivindicación de la independencia de la Nación y el Estado Vascos sino incluso con la afirmación de su misma existencia. A pesar de ello, y un día al año, estos desaprensivos impostores “nacionalistas y abertzales vascos”, y las alienadas víctimas de su propaganda, convocan a un falso “Aberri Eguna” a fin de aparentar lo que no son, a saber: verdaderos patriotas vascos; y de poder seguir así engañando y explotando a sus incautos y crédulos seguidores.
Por otra parte, la propaganda de la burocracia del Pnv ha recrudecido actualmente su campaña para afirmar que, en primer lugar, “el invento” del Aberri-egun en el día móvil de la fiesta judeo-cristiana de la Pascua es suyo (con “argumentos” para retrasados mentales que debería darles vergüenza exponer); y que, además, todo el mundo ha secundado siempre la consigna de celebrarlo. Frente a esta flagrante falsedad, deseamos poner en evidencia la denuncia que ELA-STV hizo frente al fraude de dichas convocatorias ya desde los años 1966 y 1967 (y con motivo, como puede verse por sus textos). Ello ocurría mucho antes, así pues, de que se mostraran abiertamente la Traición contra el Pueblo Vasco y el Colaboracionismo de esas burocracias políticas “nacionalistas y abertzales vascas” en favor del régimen fascista del Segundo Franquismo actualmente reinante que ocupa militarmente nuestro País, y que todos esos grupos están aceptando desde hace medio siglo como legítimo, democrático y “el Estado” propio.
Toda esta realidad convierte las actuales convocatorias de Aberri-egun realizadas por esas burocracias políticas falsamente vascas, en una lacerante y descarada burla al Pueblo Vasco. A fin de desenmascararlas, y por lo que respecta a los mencionados textos de ELA-STV publicados en su órgano oficial ‘Lan Deya’, reproducimos a continuación la ‘DECLARACIÓN CON MOTIVO DE ABERRI-EGUNA’, publicada en un número especial de Marzo-1966; y el artículo ‘ABERRI-EGUNA 1967’, publicado en el Lan Deya número 34, de Enero-Marzo de 1967.
En cuanto a nuestras propias posiciones críticas actuales al respecto, véanse entre otros los artículos ¿Aberri-egun sin Pueblo Vasco?, publicado el 10-Abril-2020; Frente a los saboteadores del Aberri-Egun: BOYCOTT TOTAL al régimen y a los saboteadores, publicado el 15-Abril-2022; y Falsificaciones de las burocracias liquidacionistas Pnv-Eta y satélites con ocasión del Aberri-Egun / Pnv-Eta eta haien satelite burokrazia xahutzaileek Aberri-Egunaren harira egindako faltsutzea, publicados el 21-Abril-2025.
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EUSKO LANGILLEN ALKARTASUNA SOLIDARIDAD DE TRABAJADORES VASCOS
C.I.S.C. C.I.O.S.L. Marzo 1966
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*--- DECLARACIÓN CON MOTIVO DE ABERRI-EGUNA ---*
Por la presente declaración, E.L.A.-S.T.V. expone la actitud que ha decidido adoptar en Aberri-eguna 1966, así como las circunstancias y razones que la determinan.
Las manifestaciones de masas contra el fascismo implican, como es sabido, un elevado coste, una concentración excepcional de esfuerzos forzosamente sustraídos a otras funciones, y riesgos particulares para las organizaciones democráticas. Su justificación debe buscarse, pues, en razones precisas, que dejen bien patente el saldo favorable de la operación. No cabe su repetición rutinaria, a plazo fijo, sin orientación determinada, para quemar en salvas energías preciosas.
La voluntad nacional del Pueblo Vasco constituye hoy un DATO ADQUIRIDO para las fuerzas políticas en general. Las acciones de masa destinadas a manifestarla se han realizado ya. Así pues, en principio su simple repetición lleva a hacer el juego a cuantos, por razones evidentes, nunca reconocerán la existencia de dicha voluntad; lleva a atascar nuestro desarrollo político; y ofrece campo propicio a quienes tratan ya de utilizar en beneficio propio las fuerzas políticas de Euzkadi.
En efecto, la cuestión que hoy se plantea REALMENTE a los observadores y movimientos políticos no es la de conocer la voluntad nacional vasca y su base popular [algo de sobra conocido según se ha indicado] sino la de saber quién controla en la práctica las fuerzas nacionales vascas, sobre qué objetivos concretos van a utilizarse éstas en las futuras crisis políticas, qué organización vasca o no vasca puede neutralizarlas, y a cambio de qué medidas y concesiones determinadas. ¿Qué respuesta da a tales preguntas la propuesta manifestación de Aberri-Eguna en Vitoria?
Dicho proyecto aparece políticamente articulado por el acuerdo del llamado Partido “socialista obrero” Español (P.s.o.E.) con determinados cuadros políticos de la burguesía nacional vasca, cualquiera que sea la fachada de siglas que lo acompañe. Pero ¿cuál es la política del P.s.o.E. respecto del problema vasco?
Respecto de los PRINCIPIOS básicos de la política nacional vasca: El P.s.o.E. no reconoce a Euzkadi como nación, sujeto del derecho de autodeterminación.
Respecto de la política vasca ACTUAL y, en particular, de los compromisos que desde 1.936 constituyeron el Gobierno Autónomo de Euzkadi en eje de la política vasca: El P.s.o.E. ha preconizado, pactado y declarado como línea política el abandono de la autonomía inmediata de Euzkadi peninsular, y la sustitución del fascismo por un régimen “provisional democrático” español UNITARIO.
En consecuencia, ¿qué pinta este partido participando en – cuánto más dirigiendo y organizando – una manifestación titulada de Aberri-eguna? La respuesta es sencilla.
Ante una fase eventual de transición, la política del P.s.o.E. exige: Impedir que el Pueblo Vasco emplee útilmente su ventaja en fuerzas políticas inmediatamente movilizables para recuperar el control autonómico de Euzkadi dentro de una auténtica coalición democrática provisional. Garantizar por tanto la permanencia de la administración y las fuerzas represivas actuales. Aplicar, cotizar y agotar los recursos vascos en beneficio de las posiciones del P.s.o.E. Compensar con ellas la debilidad de su propia base política. Ganar tiempo, para creársela al amparo de la “nueva democracia”. Repetir, en definitiva, el juego de 1.931...
Por todo ello el P.s.o.E., al ponerse ostensiblemente “a la cabeza” de la concentración de Vitoria, espera demostrar que el pueblo vasco apoya su política. O bien que, con el auxilio de una rudimentaria propaganda, puede ser manejado por él durante el tiempo suficiente. (Los propios hechos que comentamos ponen en evidencia la propaganda oficial del P.s.o.E. Su último Congreso ha afirmado que Euzkadi tendrá que “demostrar un desarrollo político suficiente”. Ahora bien, si Euzkadi está políticamente subdesarrollada ¿a qué viene aquí el P.s.o.E. a “organizar” manifestaciones de masa frente al fascismo, en lugar de acudir a la desarrollada nación que ejerce su tutela sobre nosotros? El P.s.o.E. dice que el Estado unitario deberá mantenerse mientras no se vea (!) si el pueblo vasco desea la autonomía. Pero si estos señores “no ven” dicho deseo, ¿por qué convocan manifestaciones con el señuelo de Aberri-eguna, en vez de hacerlo con motivo de la Hispanidad que llevaría mucha más gente? Como en 1.936, a la hora de salir a la calle, el P.s.o.E. sabe muy bien lo que piensa el pueblo vasco, aunque “no lo vea” a la hora de reconocer sus derechos nacionales.)
La elección de Vitoria como punto de reunión no obedece a “turno” o capricho sino a la iniciativa concreta del P.s.o.E., acorde con el contenido general de sus objetivos. (Evitando las zonas fronterizas se elimina toda alusión a la división de Euzkadi. Evitando Pamplona – según el P.s.o.E., Navarra no es vasca – se acaba de “liquidar” el zazpiak-bat. Evitando Bilbao se saca a los vascos del terreno en que, más pronto o más tarde, se decidirá el destino de Euzkadi: las contradicciones industriales. Eligiendo Vitoria se aleja la presión de éstas y se facilitan los planes del P.s.o.E. para el “encuadre” de esta original manifestación de “Aberri-eguna”.)
Los minuciosos – bien que elementales – preparativos del P.s.o.E. recuerdan una simple evidencia: No basta con “lanzar” una manifestación, hay que organizarla. Si, desde [el Aberri-Egun de 1964 en] Gernika hasta hoy, la significación política de una manifestación popular ha cambiado, también lo ha hecho su planteo TECNICO. Desde el P.s.o.E. a la Guardia Civil, todo el mundo ha aprendido mucho. Pero, ¿dónde están los planes vascos para superar los obstáculos fascistas? ¿Dónde la red capaz de dirigir sobre la marcha una manifestación? ¿Dónde las garantías de que el pueblo vasco, la juventud vasca en particular, dependerá de consignas, líderes y objetivos VASCOS?
El encuadre político del referido proyecto lo señala, pues, como un nuevo episodio del vasto plan de abandono de la exigencia autonómica vasca que los sectores semifascistas y sus cómplices oportunistas prosiguen tenazmente. Su preparación y propaganda muestran, una vez más, que dicha política no puede mantenerse sino al margen de toda organización e información democráticas. La exclusión, en particular, de toda participación de la clase obrera, indica en sus mantenedores la conciencia de que un sindicalismo vasco independiente es inconciliable con la actual política de abandono.
Esta imbricación de cuestiones refuerza el propósito del P.s.o.E. de servirse de la burguesía nacional vasca, impulsando a sus sectores extremos hacia una política neo-fascista de sindicalismo vertical. El desarrollo de los trabajadores vascos como fuerza política independiente dentro de una coalición nacional y democrática anula, en efecto, los esfuerzos del P.s.o.E. para disfrazar de “socialismo” su nacionalismo español pequeño burgués.
Sin embargo, la citada política de abandono no lleva, como pretenden sus promotores, “a acelerar la descomposición del fascismo”. ‘LAN DEYA’ escribía recientemente:
“Una política esencialmente contradictoria: enfrentada con la estructura indisgregable, con el complejo dialéctico de fuerzas y objetivos inherentes a la revolución democrática, nunca ha descompuesto nada. Entre el sistema fascista de poder, y su antagónico revolucionario democrático-burgués, no caben un contenido, una estabilidad de clase, ni una etapa histórica intermediarios; cualesquiera que sean la FORMA, el ritmo y la complejidad de fases que adopte el paso de uno a otro.”
Solamente las eternas ilusiones oportunistas y semifascistas pueden llevar a pretender lo contrario. La política de abandono ha llevado en cambio a facilitar las maniobras del régimen establecido; a la descomposición del frente democrático; al distanciamiento de Catalunya y Euzkadi; y al debilitamiento de la conciencia y la unidad del pueblo vasco, tan difícilmente forjadas en torno a su exigencia de autonomía inmediata, substituida por un vago programa fundado en los remotos e ilusorios servicios del eterno “protector de la Corte”. Ha llevado a una “democracia vasca” donde la iniciativa, la opinión, el dinamismo vascos son mirados con recelo; donde la información democrática se ha “suspendido” en la oposición, extendiendo así a ésta la obra deformadora del fascismo; donde los derechos políticos se reducen a la libertad de seguir al P.s.o.E.; donde se condena a los defensores de la autonomía vasca para satisfacer a quienes la combaten. Ha llevado, en fin, a presentar como nefanda la exigencia de un sindicalismo libre e independiente para los trabajadores vascos.
La situación de la política peninsular y el propio desarrollo político de Euzkadi evidencian que el pueblo vasco debe superar su actual estadio de conciencia e integración, si no quiere fallar opciones políticas decisivas.
Es necesario asegurar el empleo práctico de las fuerzas políticas vascas, su utilización organizada en los lugares y momentos decisivos, dentro de una política de coalición democrática fundada y garantizada según la realidad de las fuerzas en presencia. Es necesario restaurar la autonomía vasca “como bandera de unión vasca, de lucha y de reivindicación insoslayable”; reconstruir la democracia no como un lujo o un fin, sino como urgente necesidad práctica contra el fascismo; respetar la independencia de clase de los trabajadores vascos dentro de un frente de coalición democrática.
“Al mantener firmemente tales posiciones – citamos nuevamente ‘LAN DEYA’ – servimos no sólo los intereses específicos de los trabajadores vascos, sino los del pueblo vasco en general. Servimos así mismo los intereses generales de todos los trabajadores y los pueblos peninsulares. Nunca como hoy, para las personas todas del Estado español, todas las libertades son solidarias”.
-- CONCLUSIONES --
1.- S.T.V. no concurrirá a ninguna proyectada manifestación política en Aberri-eguna.
2.- Habida cuenta del estado de la información bajo el fascismo, y reconocida en consecuencia la buena fe de los sectores vascos que puedan atender al llamamiento comentado, S.T.V. se abstendrá de toda actividad de oposición otra que la divulgación de los argumentos y datos que se exponen en la presente declaración.
3.- S.T.V. espera que esta actitud, la sola consecuente dados los hechos referidos, constituya un efectivo llamamiento a la conciencia política de nuestro país y un jalón importante en la elaboración de la opinión democrática y de la línea política que han de llevar, a los trabajadores y al pueblo vascos, hacia un régimen de libertad.
EUSKAL-ERRI’KO LANGILLEOK: BAT EGIZUTE!
GORA EUZKADI ASKATUTA!
Euzkadi, Marzo 1.966
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EUSKO LANGILLEEN ALKARTASUNA – SOLIDARIDAD DE TRABAJADORES VASCOS
ABERRI-EGUNA 1967
La conmemoración de Aberri-eguna no es para nosotros un hecho aislado. Tiene sentido, al contrario, por su valor directo o indirecto en el contexto general de la lucha que S.T.V. libra por la libertad del pueblo vasco.
Nuestra actitud no puede ser por ello, fundamentalmente, sino la insistente reiteración de una línea insoslayable, dictada por las condiciones objetivas de la estructura política peninsular. Esta línea apunta a la unidad, desarrollo e independencia de los trabajadores de Euzkadi, y a su participación en un frente nacional de coalición democrática. No volveremos aquí sobre una formulación detallada, presentada en otras ocasiones con la mayor precisión. Recordaremos simplemente lo dicho hace un año a este respecto:
“Entre el sistema fascista de poder, y su antagónico revolucionario democrático-burgués, no caben un contenido, una estabilidad de clase, ni una etapa histórica intermediarios; cualesquiera que sean la FORMA, el ritmo y la complejidad de fases que adopte el paso de uno a otro.”
“Al mantener firmemente tales posiciones, servimos no sólo los intereses específicos de los trabajadores vascos sino los del pueblo vasco en general. Servimos así mismo los intereses generales de todos los trabajadores y los pueblos peninsulares. Nunca como hoy, para las personas todas del Estado español, todas las libertades son solidarias.”
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Para un movimiento vasco consecuente, éstos son los objetivos a que debe subordinase toda actuación política y, en consecuencia, toda manifestación de Aberri-eguna. La de Pamplona, convocada por acuerdo burocrático P.N.V. – P.s.o.E., traduce la aspiración de estos partidos al control monopolista del movimiento nacional vasco sobre las bases que siguen:
- Abandono de la exigencia de autonomía inmediata para nuestro País, y compromiso de apoyo a un gobierno “provisional” español unitario.
- Negación de la independencia de clase de los trabajadores vascos y, por tanto, de un frente nacional de coalición de todas las clases nacionales de Euzkadi.
- Ausencia de información y participación democrática en las más graves decisiones políticas.
(Esta política es parte integrante de la descomposición de la unidad democrática peninsular, y del triunfo y consolidación del fascismo en Euzkadi y en España. En ella proyecta el llamado P.s.o.E. su carácter nacionalista. En ella busca también la prolongada fase de transición semi-fascista – según modelos de 1923 y 1931 – que le permita una reprise de influencia, y una transmisión de poderes por encima de la directa voluntad popular.)
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Puede objetarse que la gran mayoría de los potenciales manifestantes lo ignora hoy todo acerca de estas cuestiones. Que su actuación constituye una simple expresión de patriotismo. Y que incluso se adhiere en el fondo a la exigencia de autonomía inmediata. A tal respecto cabe notar:
- La simple voluntad nacional del pueblo vasco constituye hoy un dato adquirido para las fuerzas políticas.
- Sin embargo, un grupo social carente de una conciencia política suficiente, y de organización y objetivos precisos, acaba sirviendo la conciencia y los objetivos del adversario que sí los tiene.
- Si la propia base del P.N.V. empieza a preocuparse por el problema concreto de la autonomía inmediata, ello se debe a la tenaz campaña de información de S.T.V.
Puede igualmente objetarse que no hay que preocuparse demasiado por una politización profunda, ya que ésta se logra rápidamente en momento de emergencia. Y que la propia política burocrática del P.N.V. se explica por la reserva de la burguesía nacional (determinada por la estabilidad del régimen), la cual será rápidamente superada por su proceso de repolitización.
Hemos visto ya otras veces el resultado de esta “confianza” en el futuro. Efectivamente, el pueblo vasco se politiza siempre a tiempo. A tiempo de recibir los golpes en el carro del vencido, pero demasiado tarde para aprovechar las fases favorables de la evolución política.
La madurez de la conciencia política se logra buscándola, trabajándola sin alegrías ni dilaciones. Por eso, en las circunstancias actuales, Pamplona nos sirve también a nosotros. Nos sirve para poner de manifiesto nuestras posiciones, diciendo que no vamos. El “apoyo” – que esperamos será general al socaire del P.N.V. – de comparsas y “gorrones de manifestación” de todas tendencias, servirá esta vez para evitar todo posible equívoco.
Quiérase o no, S.T.V. representa hoy la conciencia de los trabajadores y el pueblo vasco, de la democracia en tierra vasca. Nadie ha pensado – por lo demás – que la tarea que con ello hemos asumido sea fácil.
Pero es, hoy, la tarea del progreso obrero y popular hacia una Euzkadi libre de personas libres. Persistir en ella es, para nosotros, celebrar realmente Aberri-eguna.
Euskal–erri’ko Langilleok: Bat egizute!
GORA EUZKADI ASKATUTA!
Euzkadi, Marzo 1967.
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