LA LEY DE SECRETOS OFICIALES, O A TODO HAY QUIEN GANE (LAN DEYA, Febrero-1968)
Ante la hipocresía de la burocracia liquidacionista del Pnv: que se ha presentado siempre como abanderada de la honestidad y transparencia cuando se trata de fiscalizar el comportamiento de los demás, mientras al mismo tiempo oculta sus propias maniobras de liquidación de la política vasca de liberación frente al imperialismo franco-español, volvemos a publicar este texto del año 1968, que no ha perdido actualidad.
LA LEY DE SECRETOS OFICIALES, O A TODO HAY QUIEN GANE (LAN-DEYA, Febrero-1968)
En el interior del régimen fascista español se libra hoy una espectacular batalla para poner en su punto exacto el procedimiento que permita que unos se enteren de todo, mientras los demás no se enteran de nada. Esto es lo que pasa por relajar la disciplina y el principio de autoridad; por empezar con que si éste o el otro tendrán o no tal o cuál derecho a la información, que si la prensa está para informar, que si el derecho de crítica... Se empieza así, con tonterías, y se acaba derrumbando el régimen fascista español; que es lo que los burócratas del P.N.V. tienen anunciado hace 29 años, si no contamos mal. Y es que, como es sabido, “un régimen no puede subsistir carente de valores espirituales”. (Jesús María Leizaola, [pretendido Lehendakari del Gobierno Provisional Vasco en el exilio, que la propia burocracia del Pnv había liquidado clandestinamente por su pacto con el PsoE en Múnich el año 1962 como condición para poder insertarse en el futuro régimen unitario español post-franquista. Cita tomada] de su Mensaje de Navidad de hace cuatro años, también si no contamos mal.)
Es sin duda por esto [entiéndase: la necesidad de ser “discretos” respecto a la información] que la burocracia del P.N.V. tiene tomadas sus precauciones. Veamos, por ejemplo, el caso de los acuerdos políticos.
Si el régimen español pacta con los americanos, la prensa, la radio y la televisión cometen la ingenuidad de contárselo a todo el mundo. Es más, el propio régimen utiliza el condicionamiento dirigido de la “opinión” como una carta de esas negociaciones; y los términos del contrato se exponen en la universidad, donde son materia obligada de examen (a ver si a los estudiantes no les queda tiempo ni para ocuparse del Viet-Nam).
¡Qué diferencia con la conducta de la burocracia del P.N.V.! En 1961 y 1962, ésta se alía con José María Gil Robles, Salvador de Madariaga, Dionisio Ridruejo, el P.s.o.E. et al. en torno a un plan de régimen “provisional” unitario [español], y tira por la borda las bases en que se funda la unidad política vasca y democrática (mandando a paseo, entre otros, a nuestros aliados catalanes que, mucho menos listos que el P.N.V., como se vio en 1931, siguen dale que dale con su autonomía inmediata...). Pues bien, en 1968 los burócratas del P.N.V. siguen aún acusando de difamación, calumnia etc. a quien se limita a informar al pueblo de lo sucedido. En resumen, cuando la burocracia del P.N.V. negocia “en nombre del País”, su política informativa consiste en evitar que el pueblo vasco se entere; no vaya a ser que, si lo hace, lo estropee todo e impida que el P.s.o.E., Madariaga y los demás nos “den” la independencia.
Si en el Gobierno Fascista se cambia un ministro, no hay “ciudadano” que no se entere. Pero en 1961 y 1962, los burócratas del P.N.V. se comprometieron [de forma ilegal y clandestina, es preciso comprender esto] a instaurar un Gobierno Provisional Unitario [español]. Con ello no cambiaban “un ministro” del Gobierno Autónomo Provisional de Euzkadi: tiraban este Gobierno entero a la basura. Como resultado, ahora en 1968 la advocación “Gobierno Vasco” es buena todo lo más para encubrir el “club” burocrático P.s.o.E.-P.N.V, para engañar al pueblo, y para sacar fondos en América.
Así pues – parece decir la burocracia P.N.V. – ¿para qué hablar aquí de las “Alianzas Sindicales”, de los “Consejos delegados y resistentes”, y del asunto S.T.V.? ¿Y para qué hablar de su actual búsqueda de aliados “eficientes” en el área imperialista, al objeto de cerrar el paso al socialismo vasco? Pero para nosotros es forzoso hacerlo, porque es necesario poner en evidencia que son todas ellas maniobras secretas de esos burócratas; unas maniobras en las que la infiltración imperialista: apoyada a fondo por el P.N.V., se veía frenada solamente por la debilidad del P.s.o.E. y por la resistencia popular vasca, espontánea u organizada. En definitiva, para la burocracia del P.N.V. todo “aliado” es bueno mientras reúna estas dos condiciones: NO ser vasco, y NO exigir la autonomía.
Pero, como dicen los burócratas del P.N.V. en sus círculos “iniciados”, esto no se le puede decir todavía al pueblo, no está preparado para ello. Sin duda: para aceptar todo eso, no está maduro. A medida que se entera, el carácter antidemocrático y burocrático de tales decisiones tomadas en su nombre se hace patente. Y esto explica la política “informativa” de mentiras oficiales de la burocracia del P.N.V.
Se dirá que lo que hace una burocracia exilada no lo puede hacer una burocracia en el poder. Es cierto: el poder tiene servidumbres propias. Tiene, ante todo, necesidad estricta de mantener una fidelidad. Fidelidad de clase, por supuesto, pero efectiva. Nadie pensará que, con Ley de Secretos Oficiales o sin ella, la burocracia política del régimen fascista no rinde cumplidas cuentas a las instancias clave de la actual clase dominante. En cambio, la burocracia del P.N.V. – en realidad, la muy reducida parte de ella que está conscientemente en el ajo de la política de liquidación y falsificación que desde hace ocho años se prosigue en la alta jerarquía del P.N.V. – no sólo engaña a los trabajadores y al pueblo vascos. Engaña también a la propia burguesía nacional y a la propia base del partido, a quienes en principio se debe. Aquí no se habla siquiera de la ley de secretos oficiales.
Sin duda, no puede hablarse de la ley de secretos oficiales porque lo prohíbe la ley de secretos oficiales: de hacer las cosas, se hacen bien.
¿Cómo se compagina todo esto con el aura de cristianismo y democratismo en que se envuelve la burocracia del P.N.V.? Porque si – según ellos mismos dicen – un régimen fascista “no puede mantenerse en el poder sin valores espirituales”, ¿cómo podrá tomar el poder una oposición al fascismo sin valores democráticos?
El fascismo en el poder tiene sus servidumbres. La oposición democrática al fascismo también las tiene. Pero si esa oposición liquida la democracia, no tendrá nada. Ni “siquiera”, por supuesto, el poder.
(Artículo publicado en el número 41 de ‘Lan Deya’, órgano oficial de ELA-STV, el Año LVII [Febrero-1968].)
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Como lo hemos denunciado hasta la saciedad, este inconfesable comportamiento de traición y liquidacionismo contra toda política nacional de liberación de nuestro País, mantenido por la burocracia del Pnv-Anv desde 1961-1962, tuvo su inevitable consecuencia al llegar la transición intra-totalitaria española al Segundo Franquismo actualmente reinante. (Véase,
Esa operación de falsificación y engaño, que había sido pre-diseñada en el mencionado pacto de Múnich, consistió en la liquidación de las condiciones de una auténtica revolución democrática en España y en su substitución por el sucedáneo del Segundo Franquismo (preservado en su totalidad y reconvertido en “democracia” de la noche a la mañana), y fue posible por el apoyo del PsoE colonizado por Falange que había salido del Congreso de Suresnes; un apoyo al que se sumó la complicidad del PcE con dicha superchería.
Con esta incorporación del Nacionalismo de los vencidos – Nacional-“socialistas” y Nacional-“comunistas españoles” del PsoE/PcE y sus hijuelas – al Nacionalismo imperialista de los fascistas vencedores, y con el “blanqueamiento” de éstos sin la menor depuración, no sólo la pretensión de una verdadera revolución democrática en España quedaba totalmente descartada; por añadidura, esos sectores fascistas españoles de toda la vida se muestran desde entonces intratables con su insaciable arrogancia, una vez que han sido demencialmente admitidos por la fantasmal “oposición demócrata y de izquierdas” española como “demócratas de toda la vida”.
Desde entonces y hasta el día de hoy, las consecuencias de aquello son visibles cada día. Y encima actualmente, con el invento de la supuesta “ultra-derecha”, la derecha fascista y franquista tradicional – que en España es por regla general la única que hay, salvo alguna excepción individual que confirma la regla – no sólo es “democrática” (algo que a partir del nuevo dogma de “la inmaculada concepción y transición a la democracia” Neo-franquista lo es todo el mundo, y muy particularmente lo es la monarquía franquista) sino que ha pasado a ser “el centro moderado”; todo ello frente a la complicidad e incapacidad ideológica y política de una pretendida “izquierda” nacionalista y social-imperialista española totalmente integrada en el régimen.
En cambio en nuestro País, donde el régimen extranjero de ocupación militar carece de base social autóctona inmediatamente operativa, el éxito de aquella operación requería que, en aquel primer momento decisivo (“elecciones generales” españolas de Junio-1977), se produjera el pactado apoyo colaboracionista de la burocracia del Pnv-Anv y sus satélites (Esb, Esei etc.), en aceptación del régimen de ocupación militar de nuestro País y de la transición intra-totalitaria española al Segundo Franquismo como si fueran auténticamente democráticos y “el Estado” propio; y – “cuesta abajo en su rodada” – el Pnv etc. cumplieron esa condición sin el menor titubeo, y convocaron al Pueblo Vasco a aceptar esas elecciones imperialistas y a votar en ellas como si fueran democráticas y las suyas propias.
Esto dejó al descubierto las mentiras y calumnias con las que esa burocracia había estado denigrando nuestra crítica contra sus pactos de liquidación con el PsoE al objeto de incorporarse ellos también a los beneficios del régimen del Segundo Franquismo, a cambio de su Colaboracionismo para integrar al Pueblo Vasco y a su Estado, el Reino de Nabarra, en las estructuras económicas, sociales, culturales y políticas de la “una y eterna” España imperialista admitida como democrática y “el Estado” propio. Dos años después se les sumaba también el apoyo del Eta y sus satélites en las “elecciones” de Marzo-1979; unos apoyos al régimen Neo-franquista que, frente a nuestra temprana posición de boycott total contra dicha operación del fascismo, publicada en Mayo de 1977 y Febrero de 1979, todos estos grupos siguen manteniendo hasta el día de hoy. (Véanse nuestros textos: ‘Otra vez “elecciones generales” (LAN DEYA, Mayo-1977)’, y ‘Otra vez “elecciones generales” (IPARLA núm 1)’.)
La complicidad de esas burocracias falsamente “nacionalistas y abertzales vascas” y de sus satélites con el régimen imperialista y fascista franco-español que ocupa militarmente nuestro País, al que desde hace medio siglo todos ellos están aceptando como un régimen legítimo y democrático y como “el Estado” propio, es total como lo es su corrupción. Es para tratar de enmascarar esta realidad, y para engañar a nuestro Pueblo, por lo que esos grupos de Traidores Colaboracionistas “vascos” se ven forzados a mantener falsas apariencias en momentos puntuales, como lo es por ejemplo el no acudir a las celebraciones de la “Constitución” formal o secundaria y a los desfiles militares etc. que exhiben la constitución real o primaria de España; o el exigir ahora la derogación de su “Ley de Secretos Oficiales”. Nada de eso les servirá jamás para acallar nuestra permanente crítica de su inconfesable realidad de Colaboracionismo y Traición, que por detrás de su cínica hipocresía ellos querrían fuera secreta para siempre.
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