“La democracia empieza con la independencia”
“La democracia empieza con la independencia”
Se trata de un texto que Alots Gezuraga publica con este título, al que, tras verlo en la página de EUSKAL ETXEAK (reproducido ahí por Urzaai Urzaai), le hago el siguiente comentario:
Estrictamente hablando, no es NECESARIAMENTE CIERTO que “la Democracia empieza con la Independencia”, puesto que un País puede ser independiente y aun así tener un régimen despótico-totalitario; así pues, eso no es forzosamente cierto para los Países que son independientes y no están sometidos bajo un régimen imperialista extranjero. Pero SÍ ES NECESARIAMENTE CIERTO que, para los Pueblos y Países que están sojuzgados bajo el régimen imperialista y extranjero de otro País, y que por tanto están privados de su independencia nacional, no puede empezar siquiera a haber democracia sin antes conseguir su independencia frente al imperialismo.
Por otra parte, en el texto hay un error gravísimo. Según se afirma en él: “Para democratizar un Estado imperialista, previamente, deberíamos de aceptar los nabarros participar voluntariamente de las mayorías y minorías del mismo con mecanismos que nos permitieran salirnos si en un momento dado no nos interesara continuar”.
Nada de eso. Democratizar un Estado imperialista es abolirlo: implica, COMO PRIMERA MEDIDA, la evacuación INCONDICIONAL E INMEDIATA de las fuerzas de ocupación del imperialismo. ¿En qué “mayorías y minorías” podemos participar dentro de los Estados ocupantes de España y de Francia, cuando éstos han sido establecidos en nuestro País mediante la agresión y la ocupación militar, la exclusión de parte de nuestro Pueblo y su colonización durante siglos, y cuando tenemos nuestro propio Estado ocupado y repartido por las fuerzas militares del imperialismo franco-español? LO PRIMERO Y LO ÚNICO que tienen que hacer los ocupantes es marcharse. Sólo a partir de ahí, y de la restauración completa de nuestras Instituciones estatales propias y nuestras características nacionales destruidas durante siglos, puede empezar a hablarse de uniones o asociaciones libremente consentidas con otros Estados.
El imperialismo es la negación de la Autodeterminación o Independencia originaria de los Pueblos, y por tanto es: por su naturaleza, por su esencia y su misma existencia, incompatible con la convivencia pacífica entre los Pueblos y los Estados, y con toda democracia. Con el imperialismo “se refuerzan particularmente la opresión nacional y la tendencia a las anexiones, es decir: a la violación de la independencia nacional”. “El imperialismo conduce a las anexiones, al refuerzo del yugo internacional y – a partir de él – a la exasperación de la resistencia.” “Por muchas vueltas que se le dé, no podréis escapar a esta conclusión: la anexión es una violación de la autodeterminación de una nación, es el establecimiento de las fronteras de un Estado en contra de la voluntad del pueblo.” (V. Lenin.)
El sojuzgamiento de un Pueblo, y la ocupación y anexión de todo o parte de un Estado legítima y libremente establecido en conformidad con el principio de la Autodeterminación o Independencia de los Pueblos, son crímenes internacionales que se realizan mediante la agresión de otro Pueblo y su Estado, lo cual constituye la naturaleza misma del imperialismo. Éste consiste en una agresión permanente, y en una cadena continua, interminable e inmanente de crímenes, conflicto, opresión, persecución y terrorismo que jamás pueden prescribir.
El imperialismo no puede ser reformado; su única reforma posible es su abolición total mediante la LIBRE Autodeterminación o Independencia incondicional e inmediata de los Pueblos, y mediante la independencia e integridad de sus Estados libre y legítimamente constituidos sobre el principio de la Autodeterminación de los Pueblos. ¡Fuera las fuerzas de ocupación! de todos los Territorios y Estados criminalmente anexados, es el único camino para una solución democrática al imperialismo.
Véase en este link nuestro texto: ‘La auténtica oposición democrática vasca, frente al discurso de la “oposición” recuperada’.
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