El Euskara y el desarrollo cultural vasco bajo el imperialismo, utilizados como nuevas propuestas infrastratégicas para frenar y sabotear el Movimiento de Liberación del Pueblo Vasco
El Euskara y el desarrollo cultural vasco bajo el imperialismo, utilizados como nuevas propuestas infrastratégicas para frenar y sabotear el Movimiento de Liberación del Pueblo Vasco
Todavía hoy, no dejamos de sorprendernos y afligirnos ante determinadas iniciativas de colectivos supuestamente “restauracionistas” que surgen en nuestro País, como es el caso de Orreaga Taldea y otros, sobre todo cuando se da el hecho de que en sus textos y/o videos de presentación: en los que afirman que su objetivo es “llenar un gran vacío ideológico-estratégico que hay en la actividad política vasca”, no hablan de – y por tanto ocultan – la verdadera razón por la que el Pueblo Vasco se encuentra en la situación en la que está, que es su dominación bajo el imperialismo colonialista franco-español, sino que simplemente parten de que “nuestro Pueblo no tiene estrategia y ha perdido la conciencia nacional”, y afirman que para resolver ese problema es preciso impulsar la enseñanza del Euskara y proporcionarle “formación y cultura política vascas”, que naturalmente le darán ellos.
Estos grupos “formativistas-culturalistas” admiten
por tanto de partida la tesis falsa asumida por los burócratas Pnv-Eta que se presentan como “clase política nacionalista y abertzale oficial vasca”, quienes justifican con ella su abandono de una política real de liberación nacional frente a ese imperialismo franco-español, y su Traición y Colaboracionismo con ese régimen fascista que ocupa militarmente nuestro País; un régimen al que TODOS ELLOS llaman la “democracia” y “el Estado” propios. Según todos ellos vienen implícita e incluso explícitamente a decirnos con su discurso, “esto que hacemos (o sea: reconocer el régimen y el Estado fascistas del Segundo Franquismo como el régimen y ‘el Estado’ propios, no-violentos, no-Nacionalistas, legítimos y democráticos), lo hacemos porque es lo único que puede hacerse ante la pérdida del idioma y la conciencia nacionales del Pueblo Vasco”. Así pues, la
coincidencia de estos grupos “culturalistas” con las posiciones de la burocracia
liquidacionista oficial Pnv-Eta es total.
En definitiva, estos grupos e iniciativas, que – según sus palabras – pretenden “llenar el gran vacío ideológico y estratégico que hay en la actividad política de nuestro País”, lo que hacen en realidad es empezar admitiendo la falsa situación de partida que han establecido las burocracias políticas “nacionalistas vascas oficiales” para justificar su abandono de todo planteamiento estratégico de liberación frente al imperialismo franco-español y sus aliados; una política de liberación que esas burocracias evitan formular y que no proclaman ni siquiera cuando sus bases corean ante ellas el slogan ‘independentzia’, mientras ellas permanecen en silencio. A partir de ahí, su erróneo análisis sobre la situación real de nuestro Pueblo permite ser interpretado, siempre en perjuicio
del Pueblo Vasco y en beneficio del imperialismo franco-español, en el sentido de
que esa supuesta “pérdida de la conciencia nacional”, que ellos falsa e insensatamente
certifican (dando con ello un auténtico regalo al imperialismo), habría ocurrido al
parecer debido a una voluntaria e incluso culpable dejación del propio Pueblo Vasco; algo que ellos
supuestamente vendrían a devolverle con su
De este modo y según ponen de manifiesto, se muestran incapaces de comprender algo que es elemental, a saber: que es imposible conseguir la restauración de los caracteres nacionales de nuestro Pueblo, partiendo de la aceptación y reafirmación de las falsas tesis que el imperialismo ha creado precisamente para nuestra liquidación. Puesto que, tras la negación teórica pura y simple que el imperialismo hace de la existencia del Pueblo Vasco como tal: LO CUAL ES SU POSICIÓN IDEOLÓGICA FUNDAMENTAL, su posición de repliegue táctico – prevista para cuando necesitan hacer frente a alguna situación comprometida – consiste precisamente en afirmar que el Pueblo Vasco, si acaso existió alguna vez, desapareció en la fecha más o menos reciente, difusa y confusa en que – según dan por hecho – renunció voluntariamente a su nacionalidad para unirse a Francia y a España, separado en dos por la “evidente frontera natural” del río Bidasoa (que de forma abrupta deja de ser tal cosa poco antes de llegar al puente de Endarlatsa); una frontera interna que, bien al contrario, separa artificialmente a nuestro Pueblo y que, desmintiendo toda “naturalidad”, fue impuesta mediante guerra de agresión y ocupación militar.
Así pues, la supuesta “pérdida de la conciencia nacional” de los Vascos: que esos pretendidos y falsos grupos “restauradores” declarada y voluntariamente admiten, sería por tanto la confirmación y la consecuencia inevitable y lógica de su “voluntaria integración” en España y en Francia como Españoles y como Franceses; que es lo que los ideólogos del imperialismo afirman. Entonces, ¿es así: aceptando y difundiendo las tesis imperialistas, como se restaura la conciencia nacional de nuestro Pueblo?
El criminal régimen
imperialista y fascista franco-español impuesto al Pueblo Vasco mediante
ocupación militar y colonización permanentes es el
dato fundamental que explica NO la supuesta “pérdida de la conciencia nacional” del
Pueblo Vasco, algo que no ha ocurrido, PERO SÍ su inevitable erosión bajo los golpes del
Nacionalismo imperialista franco-español. Porque, ciertamente, haríamos la
apología del imperialismo si, al igual que hacen ellos, viniéramos a afirmar que después de ocho siglos de
dominación y colonización imperialistas, y a pesar de ellas, el Pueblo Vasco no debería manifestar debilitación alguna sino mantener intactos todos sus caracteres nacionales. Esto sería casi tanto
como afirmar que no hay mejor cosa que sufrir una dominación imperial-colonialista
durante siglos, para que un Pueblo dominado se mantenga fresco y creativo; pero todos sabemos que no es así.
En resumen, el imperialismo/colonialismo franco-español, impuesto sobre el Pueblo Vasco y su Estado el Reino de Nabarra mediante criminal agresión armada, y mantenido en nuestro País durante siglos con todas sus consecuencias: en particular su expolio económico y la erosión de su conciencia nacional y de su idioma propio el Euskara (que esa situación inexorablemente acarrea), está garantizado mediante la ocupación militar permanente de nuestro País; lo cual es la posición estratégica fundamental sobre la que ese imperialismo se mantiene entre nosotros.
Pero ocurre que esta posición imperialista fundamental le está siendo actualmente ocultada al Pueblo Vasco no sólo por los propios agentes declaradamente imperialistas (quienes a lo largo de la historia y como es muy natural han afirmado y afirman que no existe tal ocupación militar y que toda nuestra realidad es legítima y democrática), sino que también le es ocultada por la pretendida “clase política nacionalista y abertzale vasca oficial”. Ellos son “la cuña de la misma madera”, es decir, los traidores agentes locales “vascos” auxiliares del imperialismo franco-español en nuestro País, puesto que – desde hace medio siglo ya – para ellos no hay tal ocupación militar y toda la situación que se da en nuestro País es totalmente normal, legítima y democrática. Y es precisamente ésta: que constituye una traición fundamental de la burocracia Pnv-Eta y sus satélites al Pueblo Vasco, la que sin embargo los falsos grupos “formativistas y culturalistas” de nuestro País ocultan y que ante todo se niegan a denunciar. Así pues, su acción “formativa y cultural” consiste en tapar el hecho fundamental sobre el que descansa la política de liquidación del Pueblo Vasco.
A partir de ahí, a los agentes ideológico-políticos del imperialismo franco-español les traen sin cuidado las alucinaciones pretendidamente “culturalistas y regeneracionistas” de esos grupos de lunáticos “vascos”, puesto que aquéllos saben que lo único que puede hacerle frente a su dominación es una oposición democrática vasca de nivel estratégico, y que esto es algo que estos grupitos de charlatanes son incapaces de hacer y ni siquiera de concebir; si es que no combaten – como así lo hacen – a quienes sí estamos realizando dicha oposición y proporcionando la solución a nuestro problema, la cual tiene como condición previa el ser capaz de identificar correctamente ese problema que aqueja a nuestro País, a saber: nuestra dominación por el imperialismo franco-español auxiliado por la burocracia liquidacionista Pnv-Eta y sus satélites. Sin embargo, y como hemos indicado, esos falsos grupos “formativistas-culturalistas” se niegan a identificar y señalar a éstos como los agentes locales auxiliares de ese imperialismo en nuestro País; y se niegan a ello a pesar de ver – y si no lo ven es aún peor – que son esas burocracias quienes hacen posible, junto con esos mismos grupos, el mantenimiento del imperialismo franco-español sobre el Pueblo Vasco, al quedar blanqueado por ellos como si fuera un régimen legítimo y democrático, y sus Estados de ocupación militar como si fueran “los Estados” propios según no se cansan de decir constantemente, en los que ellos participan con toda normalidad.
Una vez expuesto todo lo anterior, es preciso decir ya que los agentes del imperialismo franco-español en nuestro País no son necesariamente quienes no hablan Euskara, ni tampoco lo son quienes no tienen conocimientos especializados en historia o política de nuestro País (en ambos casos, y de forma generalizada, debido a ese proceso de colonización imperialista de siglos al que ya hemos aludido antes), sino que lo son quienes niegan el imperialismo franco-español que nos mantiene sojuzgados; o, lo que es lo mismo, quienes niegan el derecho internacional de autodeterminación o independencia del Pueblo Vasco, y de integridad e independencia de su Estado, el Reino de Nabarra. Lo cual es tanto como afirmar que lo son quienes por el contrario admiten – y esto desde hace ya medio siglo – el régimen imperialista y fascista franco-español, que ocupa militarmente nuestro País, como legítimo y democrático y como “el Estado” propio: según están haciendo no sólo los imperialistas abiertos sino también los encubiertos que forman la burocracia mafiosa-liquidacionista Pnv-Eta y sus satélites Ea-Ehbildu-Sortu-Geroabai etc. Así pues, no es que estos “vascos” se nieguen a exigir la condición previa para el ejercicio de ese derecho de autodeterminación, a saber: la incondicional e inmediata evacuación de las fuerzas extranjeras franco-españolas que ocupan nuestro País y de todo su aparato de colonización, sino que participan en ese régimen en toda normalidad puesto que para ellos es legítimo, democrático y el propio. De todo lo cual, los protagonistas de esas pretendidas “iniciativas culturalistas y regeneracionistas” no dicen tampoco ni palabra, como los sub-satélites de esas burocracias liquidacionistas Pnv-Eta que ellos objetivamente son.
Completamente en contra de todo esto, estas extraviadas iniciativas que vienen – según afirman sus lamentables representantes – a “llenar un gran vacío ideológico” en el Pueblo Vasco, pretenden que es preciso tomar el Euskara y la cultura de nuestro Pueblo como eje en torno al cual establecer una estrategia de liberación. Sin embargo, el idioma y la cultura de un Pueblo sojuzgado bajo la dominación de un País extranjero no le proporcionan por sí mismos a dicho Pueblo una estrategia política frente a ese imperialismo que lo domina, puesto que – por una parte y ciñéndonos a nuestro caso – muchos agentes del imperialismo son vasco-hablantes, y en consecuencia tienen la capacidad de presentarse ante nuestro Pueblo adornándose y camuflándose con el Euskara; mientras que, por otra, hay en nuestro País muchísimos patriotas sinceros que por desgracia no son poseedores de nuestro idioma y cultura nacionales, por haber sido despojados de ellos desde la infancia.
“Euskal Herria es la tierra del Euskara”, suelen decirnos. Sin embargo, en primer lugar la tierra no habla ni produce idioma alguno, es el Pueblo que habita en ella quien lo hace; y por otra parte, Euskal Herria es estrictamente la traducción en Euskera de la expresión ‘el Pueblo Vasco/the Basque People’ etc. Por tanto es preciso decir, aun a riesgo de formular obviedades (que por desgracia en nuestro País parece que no lo son y que es necesario aclarar), que un idioma no se crea por sí solo ni tiene existencia propia sino que es creado por el Pueblo que lo habla; y los Pueblos, moldeados a su vez por sus propios idiomas, son el soporte vital de su continuidad. El Euskara es creación del Pueblo Vasco/Euskal Herria, del cual es SU ÚNICA LENGUA PROPIA. Pero, si bien es cierto que todo el Pueblo Vasco se identifica en su defensa, ello tampoco nos proporciona una separación ideológica para dejar en evidencia y aislar a los agentes imperialistas que son vasco-hablantes y que están entre nosotros (una realidad tan lamentable como innegable), ya que ninguno de éstos – y desde luego no los más cualificados de entre ellos – manifiestan “oficialmente” que son contrarios al Euskara (aunque sepamos que en realidad y objetivamente sí lo son).
Indudablemente, el Euskara y su cultura son en sí mismos elementos irrecuperables para el imperialismo franco-español; el cual, tras utilizarlos en su propio provecho transitoriamente y en la medida de lo inevitable (mientras le sea forzoso hacerlo, por supuesto), lo único que en última instancia hará con ellos es destruirlos, y en eso
se ha esforzado durante siglos. Ahora bien, una vez más, por
sí solos un idioma y su cultura no constituyen una estrategia política, como se comprueba por el hecho
de que, desgraciadamente, también en Euskara – como en cualquier otro idioma – es posible hacer
ideología y política imperialistas destinadas a la población vasco-hablante. De
hecho, la radio-televisión española local que llaman “euskal irrati-telebista” y los
periódicos en Euskara lo hacen a diario en nuestro País, en la medida en que difunden la ideología del actual régimen español del Segundo Franquismo y su Estado como legítimos, democráticos y “el Estado” propio del Pueblo Vasco. Del mismo modo que, afortunadamente,
se puede hacer ideología y política anti-imperialistas en Español y en Francés (o en cualquier otro idioma), como en estos textos estamos haciendo.
Todo Pueblo trata de mantener y preservar sus caracteres nacionales y ante todo su lengua y cultura propias, esto es incuestionable. Pero esto, que ocurre así en todas partes, sólo les es posible hacerlo de forma natural a los Pueblos independientes y que, estando libres de dominación extranjera, tienen su Estado propio con el que se protegen – económica, social y culturalmente – contra los demás; en cambio, no pueden hacerlo así los Pueblos que pierden su independencia nacional y que quedan sometidos bajo la dominación/explotación de un Imperialismo nacionalista extranjero que les impone, entre otras cosas, lengua y cultura ajenas.
Una vez que un Pueblo ha sido despojado de su independencia nacional y de su Estado propio, y ha quedado sometido durante siglos a un proceso imperialista de colonización y pérdida de sus caracteres nacionales propios y de imposición de los ajenos (como es nuestro caso), la clave para conseguir su liberación nacional de esa opresión/explotación extranjera y la restauración de su propio Estado (al objeto de asegurar así la única forma existente para poder preservar su pervivencia como nación), constituye una cuestión política y no meramente “idiomática y cultural”; y consiste en conseguir oponer frente al imperialismo una acumulación estratégica de las fuerzas democráticas – y por tanto anti-imperialistas – de ese País en pro de su propia libertad. Pretender que, sin conseguir antes la libertad nacional frente al imperialismo franco-español, es posible siquiera conseguir la recuperación real de nuestro idioma y cultura nacionales: cuya existencia misma es oficialmente negada y atacada por él, es un funesto espejismo.
Ahora bien, LO ÚNICO que permite lograr esta acumulación estratégica de las fuerzas democráticas de nuestro País es la aceptación de dos afirmaciones fundamentales que respectivamente mantienen para sí mismos – aunque tal vez no para los demás – todos los Pueblos serios del mundo; unas afirmaciones que, en nuestro caso y frente a todo oportunismo o equívoco, son asumidas de forma natural por todos los Patriotas demócratas vascos mientras que sólo pueden ser rechazadas por los imperialistas: tanto los Colonos metropolitanos como los Renegados y los Traidores indígenas. Estas afirmaciones son:
1/ Afirmación de que el Pueblo Vasco somos una Nación, sobre la base del imprescriptible derecho internacional de autodeterminación o independencia de todos los Pueblos; y 2/ Afirmación de que somos un Estado, sobre la base de la continuidad, vigencia y actualidad del Reino de Nabarra: “el Reino de los Vascos”, históricamente constituido como una confederación de Repúblicas, Condados y Señoríos Vascónicos, al que el Pueblo Vasco nunca ha renunciado voluntariamente ni ha aceptado jamás ningún otro.
Innegablemente, no puede esa acumulación de fuerzas democráticas consistir en oponer frente al ocupante extranjero el idioma y la cultura propios, como si éstos fueran posiciones políticas determinantes; puesto que, en primer lugar y según se ha indicado, por efecto de una colonización mantenida durante siglos con la que ese ocupante ha tratado de erradicarlos, tales caracteres nacionales no son del dominio general entre la población del País ocupado sino que pueden ser incluso minoritarios, máxime en determinadas zonas. A este respecto, es oportuno tener presente la ‘Declaración sobre el Idioma, los Territorios, el Estado y los Símbolos del Pueblo Vasco/Euskal Herria’, que fue publicada en cuatro idiomas – Español, Euskara, Francés e Inglés – en esta página el 27 de Diciembre de 2019.
Establecer una estrategia que consiste en privarse uno mismo de una parte importantísima de nuestro propio Pueblo es un letal desatino. Quien sea contrario a nuestro único idioma nacional propio tendrá que decirlo así él mismo y situarse él frente a nosotros, porque, por nuestra parte, nosotros no vamos a regalar a nadie al imperialismo ni vamos a dar por sentado que una persona de nuestro País es contraria a la independencia nacional, sólo por el simple hecho de que no sabe Euskara y no puede asumir el aprenderlo; una tarea que, aunque ciertamente meritoria, es como norma general y por desgracia irrealista e inviable dada nuestra situación, y que además no garantiza su utilización como vemos todos los días. Por añadidura (y según ha ocurrido en toda la historia del imperialismo), ocurre que también entre los autóctonos hay agentes al servicio del imperialismo que utilizan nuestro idioma y su cultura para difundir la ideología y las posiciones favorables a él, según hemos apuntado anteriormente que ocurre en nuestro País cada día desde los medios de comunicación. Habrá trabajos en los que saber nuestro idioma resultará absolutamente imprescindible, ante todo en su enseñanza, esto es evidente y así habremos de defenderlo; pero pretender que, en nuestras circunstancias, lo que hay que hacer es establecer o fomentar en nuestro País una división – que inevitablemente conducirá a un enfrentamiento – entre quienes hablan Euskara y quienes no lo hablan: como si quienes hablan Euskara fueran por ello automáticamente favorables a nuestra independencia nacional, y quienes no lo hablan fueran por eso mismo contrarios a ella (cuando nada de eso es necesariamente así), es implantar una actuación demencial que conduce directamente al fracaso y la destrucción de cualquier acumulación de fuerzas democráticas en nuestro País frente al imperialismo colonialista franco-español.
Más aún cuando ocurre que nuestro Pueblo está sometido bajo unos regímenes Nacionalistas-imperialistas de ocupación militar que disponen de una demografía muy superior a la de nuestro País, como lo son las de España y Francia, que durante siglos y hasta el presente han perseguido a nuestros caracteres nacionales con el objetivo de conseguir su erradicación; que han impuesto a los Vascos la obligatoriedad de saber Español (o Francés); y que protegen “el derecho” de los Renegados autóctonos y los Colonos metropolitanos a hablarlo y a ser atendidos en ese idioma en el País conquistado. Lo que en nuestro caso equivale a la imposición universal del Español – o el Francés – incluso por encima de la voluntad de poblaciones locales que son mayoritaria e incluso abrumadora y netamente vasco-hablantes.
En tales
condiciones “legales”, los derechos de los habitantes de una localidad donde –
por ejemplo – 99 familias deseen una educación de inmersión en Euskara para sus
hijos, serán postergados por las leyes y los tribunales de los ocupantes ante
la negativa de una sola familia a aceptar esa situación para sus propios hijos,
y el Español – o el Francés – prevalecerá frente a la voluntad inmensamente
mayoritaria en favor del Euskara. Esto ha sido así durante siglos, y el
resultado de ello es que una gran parte de nuestro Pueblo es actualmente
monolingüe en los idiomas extranjeros impuestos, mientras que el monolingüismo
en Euskara no existe.
Mientras el Pueblo Vasco no tenga plenamente operativo su Estado propio, según los mismos estándares que operan para nuestros vecinos Estados europeos, este Pueblo – al igual que Sísifo – está condenado a realizar un agotador e interminable esfuerzo para preservar su idioma que, a pesar de ello, jamás tendrá garantizada su salvación. Bien al contrario, si no consigue su liberación del imperialismo franco-español mediante la restauración de su Estado propio, lo que nuestro Pueblo tiene garantizada es su liquidación a pesar de todos esos esfuerzos. Todos los que en nuestro País se dicen “euskaltzales” pero se obstinan en ignorar y ocultan o combaten esta realidad, están asegurando las bases para la liquidación del Euskara; poco importa que no lo hagan conscientemente. Es más, su eventual “buena fe” los hace aún más perniciosos, al reforzar su convicción en un resultado que es inexorablemente contrario a sus alucinadas ilusiones.
No hay lugar para el Pueblo Vasco
ni para el Euskara en el ecosistema del Imperialismo Nacionalista franco-español,
y a la larga ambos están condenados a la desaparición: incluso con y a pesar de los ikastola, si nuestro Pueblo no es capaz de comprender y evitar la trampa mortal en la que lo han encerrado la burocracia liquidacionista Pnv-Eta y sus satélites, quienes le dicen que ese ecosistema es legítimo, democrático y “el Estado” propio. Todos los que entre nosotros creen o dicen creer tal cosa, o bien han sido llevados a esa falsa y perniciosa
creencia por peligrosos y lunáticos “dirigentes” que en sus
delirios confunden sus deseos con la realidad (como puede ser el caso de
algunos de estos “restauradores” a los que aludimos); o son ellos mismos agentes
auxiliares al servicio del imperialismo franco-español que conscientemente están mintiendo al
Pueblo Vasco a cambio de sus jugosos sueldos de la traición, como ocurre con
los componentes de esa pretendida “clase política nacionalista y abertzale vasca oficial”, los cuales desde hace más de cuarenta años han aceptado el régimen
fascista del Segundo Franquismo como “el Estado” propio etc.
Una estrategia de afirmación nacional y de liberación/autodeterminación de un Pueblo sojuzgado bajo el imperialismo, basada sobre la utilización exclusiva de la Lengua nacional frente a la Lengua extranjera impuesta, sólo puede ser planteable allí donde existe un alto nivel de prevalencia de la primera entre su propia y numerosa población, hasta el punto de crearle a la Potencia ocupante una crisis política decisiva en la vida diaria; lo cual en nuestro caso no es posible hacer. Fue el caso del ‘Movimiento de la Lengua Bengalí’ frente al Urdu, surgido en 1948 en Bengala Oriental o “Pakistán Oriental” (actual Bangladesh, en aquella época con cuarenta y cuatro millones de habitantes y hablantes de su propio idioma), que alcanzó su cénit el día 21-Febrero-1952 al haber sido declarado por el Comité de Acción Lingüística del Estado Bangla como Día del Idioma Bangla, con el slogan ‘Rashtra Bhasha Bangla Chai’ (“Exigimos Bengalí como Idioma Estatal”), y que fue violentamente reprimido por las fuerzas armadas de “Pakistán Occidental” (actual República Islámica de Pakistán). En recuerdo de aquello, la Conferencia General de la Unesco celebrada en Noviembre-1999 declaró que, en homenaje de las personas asesinadas en aquella pacífica reivindicación, en lo sucesivo cada 21 de Febrero se celebraría el Día Internacional de la Lengua Materna. (Incluso este concepto mismo ha sido destruido en nuestro País por el colonialismo, hasta convertirlo en un doloroso sarcasmo.)
Sin embargo, ni siquiera aquella crisis idiomática – que se había resuelto en 1956 con la proclamación de “igualdad constitucional” para ambas lenguas: la propia y la criminalmente impuesta por los ocupantes – condujo a la independencia de los Bengalíes, la cual llegó en 1971 tras la eclosión de irresolubles contradicciones políticas y económicas entre Pakistán y Bangladesh, que finalmente declaró su independencia nacional y la instauración de un Estado propio con la ayuda de India, tras haber sufrido un genocidio y “la masacre más increíble y calculada desde los días de los nazis en Polonia” (revista ‘Time’, 2-Agosto-1971), a manos de Pakistán y con el apoyo de las “grandes” Potencias. Un genocidio por el que ningún funcionario paquistaní ha sido nunca llevado ante la justicia, y que “la comunidad internacional” ha decidido con indiferencia que es mejor olvidar.
Así pues, según propugnan estos falsos “restauradores”, “hay llenar el gran vacío de conciencia nacional que hay en nuestro País”. Un vacío que es inexistente a nivel popular pero que aun así ellos: debido a sus propias e irremediables confusión, desorientación y mala fe que obstinadamente mantienen y que por supuesto no reconocen, afirman que sí existe; lo cual sirve magníficamente para eximir de culpa a toda la pretendida e incompetente “clase política nacionalista y abertzale vasca oficial” – de la que ellos son auxiliares y cómplices y a la que jamás denuncian – por su incorporación al régimen fascista español que esa “clase política” ha aceptado como democrático y propio, y por su incapacidad para ofrecer una solución a nuestro País; ya que – según todos ellos afirman falsamente, ocultando su propia traición y en beneficio del imperialismo – “si no se hace más es porque no hay conciencia nacional, y en esas condiciones no se puede hacer otra cosa que lo que se hace”.
Demoralizan y debilitan con ello a nuestro País, para regocijo del imperialismo. Y, pretendiendo que el eje central de nuestra estrategia debe ser “la difusión del Euskara y la cultura vasca” (lo cual, al ser imposible de conseguir de forma masiva bajo el actual régimen imperialista y colonialista franco-español de ocupación militar, dada la situación absolutamente minorizada de nuestros caracteres nacionales dentro de él, significa por tanto dejar fuera de esa estrategia a la mayor parte de nuestro Pueblo), estos grupos siguen obstinados en proponer que es a partir de esa situación de radical minoría lingüístico-cultural, y sobre la base no sólo de su imposible reversión actual sino además de su constante empeoramiento, como hay que acometer lo que ellos llaman ‘Naziogintza’ (construcción de la Nación) y ‘Estatugintza’ (construcción del Estado). Nación y Estado vascos que según eso no existen, puesto que ellos mismos afirman han de ser construidos; con lo cual, siguen haciendo suyas y reforzando las tesis básicas del imperialismo.
Ciertamente,
resultaría difícil poder imaginar un camino peor que éste, es decir: uno que
acumule más dificultades para nosotros mismos, y que ponga las cosas más
fáciles para el imperialismo. Este tipo de aberración: consistente en establecer/elegir
un imposible camino a la liberación que, como resultado de la propia
acumulación de obstáculos para uno mismo, sólo puede conducir al desastre, es
reveladora de qué tipo de pretendida “clase intelectual y política” tiene este País; y fue ya analizada en
el texto que con el título: ‘El “síndrome Tom Sawyer”, o el auto-sabotaje de la política de liberación nacional’, publicamos en estas páginas el 12-Junio-2019.
Porque el hecho es que – bien al contrario – tanto la Nación como el Estado vascos ya existen. Efectivamente, los Pueblos: asentados en sus Territorios propios y titulares de su derecho inherente e imprescriptible de autodeterminación o independencia, son el fundamento de las Naciones. “Nosotros, los Pueblos de las Naciones Unidas”, son las palabras con las que comienza la Carta de San Francisco, documento fundacional de las Naciones Unidas. El Pueblo Vasco/Euskal Herria: asentado en sus Territorios históricos desde que hay registros de él, es la Nación Vasca desde entonces, y nuestros clásicos dieron fe de ello en la misma época en que otros Pueblos europeos – como el Alemán, con el manifiesto ‘A la Nobleza Cristiana de la Nación Alemana’ redactado por Martín Lutero en 1520 – dejaban también constancia documental de que eran conscientes de ser Naciones:
“[...] Alabaina segur içanez ecen
Heuscaldunac BERCE NATIONE GUCIEN ARTEAN ez garela hain bassa non gure
lengoagez ecin eçagut eta lauda deçagun gure Iainco Iauna”,
etc. (De la dedicatoria que Joanes de Leizarraga hizo “A la Muy Ilustre Dama
Ioanna [III] de Albret, Reina de Nabarra, Dama soberana de Bearne,” etc., de su
obra ‘Jesus Christ Gure Iaunaren Testamentu Berria’; 1571. Énfasis
añadido.)
Como vemos por
este precioso texto, su Autor dejó constancia por una parte de su conciencia de
que los Vascos eran una Nación más entre el resto de Naciones del mundo; y, por
otra, de que su Estado era el Reino de Nabarra, a cuya Reina él dedica su obra:
impulsada y financiada por ella. Efectivamente, una vez desbordado el Ducado de
Vasconia – primer Estado Vascónico – por las agresiones de los Francos (finalmente derrotados en las
batallas de Orreaga los años 778 y 824), el Pueblo Vasco instituyó a
continuación su nuevo Estado: el Reino de Pamplona, formado por la
Confederación de Repúblicas, Condados y Señoríos Vascónicos histórica y
libremente reunida en torno a él, al que sucedió el Reino de Nabarra, que sigue
siendo el único Estado del Pueblo Vasco.
Por tanto, al menos desde
el siglo VII y hasta el presente, el Pueblo Vasco/Euskal Herria: la Nación
Vasca, jamás ha sido una Nación sin Estado. Su Estado actual sigue siendo el
Reino de Nabarra, que sigue vigente y continúa actualmente a pesar de su
ocupación militar por los Estados de España y de Francia: una ocupación criminal
y por tanto ilegal y nula de pleno derecho, que el Pueblo Vasco jamás ha
reconocido, ni ha admitido ni reconocido ningún otro Estado como propio. No es
preciso crear algo que ya fue creado hace mil doscientos años.
Al igual que los legítimos propietarios de una casa, que frente a una ocupación de ella: ajena, ilegal e incluso criminal, no renuncian a su propiedad ni ésta decae, del mismo modo el Pueblo Vasco/Euskal Herria debe insistir en la afirmación de su derecho internacional de autodeterminación o independencia de todos los Pueblos, y de la continuidad y vigencia de su propio Estado, el Reino de Nabarra, ya que ahí radica LA CLAVE de su estrategia para la liberación nacional frente al imperialismo franco-español, tal y como repetiremos más abajo.
Los partidos y
formaciones que, diciéndose “abertzale” e incluso afirmando la necesidad de un
Estado para nuestro Pueblo, ignoran o niegan la continuidad de nuestro propio
Estado; y que – mientras ellos no consigan crear otro Estado a su capricho – toman a los criminales Estados ocupantes de España y de Francia respectivamente como “el Estado” propio y legítimo (como están haciendo desde hace medio siglo ya, en vez de denunciarlos como
criminales y nulos, al haber sido establecidos por ocupación militar de nuestro
propio Estado), lo que están haciendo con ello es ocultar el imperialismo y
favorecer su consolidación; y son por tanto organizaciones burocráticas que se
constituyen como los COLABORADORES NECESARIOS del imperialismo franco-español
sobre el Pueblo Vasco y su Estado, el Reino de Nabarra.
Como se ve,
artículos como éste son necesarios ante el confusionismo que crean diversas
iniciativas: ideológica y estratégicamente extraviadas, que surgen
constantemente en nuestro País de la mano de pretendidos “grupos renovadores” que no lo son en absoluto, como ocurre con el que hemos mencionado al comienzo.
Estas “iniciativas” en primer lugar no nacen por casualidad; ya que, desde el momento en que favorecen objetivamente la política de los agentes auxiliares locales del imperialismo que conforman la burocracia mafiosa-liquidacionista Pnv-Eta y sus satélites (que son los COLABORACIONISTAS NECESARIOS a quienes esos grupos JAMÁS denuncian), está claro que tales iniciativas sirven al imperialismo franco-español sobre el Pueblo Vasco. Ni tampoco por desgracia desaparecen fácilmente, puesto que
tienen asegurada la difusión gracias a los mass media del monopolio de
intoxicación ideológica que el imperialismo franco-español pone a su
disposición.
Ello ocurre así, bien precisamente, porque dichas iniciativas son “sembradas” y obstinadamente abonadas por grupos que, bien sea por la ignorancia culpable de quienes no saben lo que no quieren saber, o por la obcecación/estupidez de quienes han pasado la vida escuchando sin ser capaces de entender nada (pero que aun así se sienten en la obligación de transmitir sus delirios a los demás para que adopten su mismo comportamiento y así poder “justificarse”), o por la mezquindad y la deliberada, enfermiza y rencorosa mala voluntad de quienes prefieren sabotear deliberadamente todo lo que ellos no son capaces de concebir ni menos aún de llevar adelante, la cuestión es que en la práctica todos ellos son cómplices del imperialismo, al confabularse para ignorar la única formulación estratégica que podría sacar a este País de la trampa mortal en la que lo ha metido su pretendida “clase política nacionalista y abertzale vasca” formada por la burocracia liquidacionista Pnv-Eta y sus satélites: los colaboradores necesarios del imperialismo en nuestro País a quienes esos grupos no denuncian jamás.
Dicha formulación está expuesta en el ‘Manifiesto del Movimiento Vasco de Resistencia y Salvación Nacional’, publicado en Español, Euskara, Francés e Inglés.
Pero estas cuadrillas de falsarios y restauradores de la nada prefieren seguir con sus eternos lloriqueos de siempre, engañándose a sí mismos para mejor poder engañar a los demás, y en total colaboración con la burocracia liquidacionista Pnv-Eta; afirmando falsa, estúpida y obstinadamente que “somos un Pueblo sin estrategia, sin Nación y sin Estado, cuyo punto de encuentro ideológico debe ser la defensa del Euskara”; y que, “a partir de ahí debemos construir nuestra Nación y nuestro Estado”. Prefieren hacer todo ello antes que, por un lado, afirmar públicamente nuestra única estrategia real y perfectamente posible, basada en la reivindicación tanto del derecho internacional de autodeterminación o independencia del Pueblo Vasco, así como de la continuidad, vigencia y actualidad de nuestro propio Estado, el Reino de Nabarra, al que nuestro Pueblo jamás ha renunciado. Y, por otro, antes que denunciar públicamente la traición de la pretendida “clase política vasca” formada por la burocracia liquidacionista Pnv-Eta, a la que desde hace más de cuarenta años esos sectores están apoyando cuando menos de forma pasiva y sin JAMÁS denunciar el hecho que es decisivo, a saber: su reconocimiento del régimen franco-español de ocupación militar, y de su Estado imperialista, colonialista y fascista de ocupación militar de nuestro País, como el régimen y “el Estado” propios, democráticos etc.
Pero esos grupos de incompetentes y falsarios siguen apoyando a las burocracias Pnv-Eta y sus satélites, incluso a sabiendas de que – en perfecta sintonía con las tesis del Nacionalismo imperialista y colonialista franco-español – ellas dan por establecido que no existen el Estado y la Nación de los Vascos, y echan al contenedor de la Historia nuestro propio Estado: no sólo existente sino internacionalmente reconocido durante al menos mil años. El daño que – en términos de impedirle que se reconozca en su propia sociología y en su propia historia – le han hecho al Pueblo Vasco la ignorancia, el dogmatismo, la estupidez, la mala fe, y finalmente la corrupción sobre los que está asentado el jelkidismo y los grupos que lo protegen, es inconmensurable.
Estos graves
errores han estado dando sus envenenados frutos hasta el día de hoy durante más
de cien años: desde que, ignorando nuestra historia (algo que el Lehendakari
Agirre percibió pero que fue incapaz de subsanar, como ha quedado expuesto en
el capítulo V del texto ‘La burocracia Pnv-Eta, o “las familias políticas abertzales”. Su evolución y degradación’), fue creado desafortunadamente el
imaginario ente político de “Euzkadi”. Un ente “sin historia o contra la
historia” – según lo admitía Manuel Irujo – en el que, aun así, su creador
incluyó a todos los Territorios históricos del Pueblo Vasco, pero que quienes hoy
se reclaman sus seguidores han traicionado de todas la formas posibles hasta
degradarlo a una simple y tri-provinciana “comunidad autónoma del Reino de
España” bajo el régimen del Segundo Franquismo. Y por si eso fuera poco, desde hace casi medio siglo la burocracia Pnv-Eta está reconociendo hasta el día de hoy ese régimen imperialista y fascista español de ocupación militar de nuestro País como el régimen y “el Estado” propios, no-violentos, legítimos y democráticos.
Esperamos
contribuir con estos textos a que nuestro País, a pesar de la desorientación
ideológica que estos abigarrados farsantes promueven, no se meta en las trampas
y no pique en los anzuelos que ellos le ponen delante con la bazofia de sus
videos y publicaciones; ya que, aunque parezcan atractivos y vayan revestidos
de ropaje y apariencia “abertzale”, en realidad están envenenados y son tóxicos
y muy perjudiciales.
Hacemos un
llamamiento al Pueblo Vasco para que, por contraste, sepa ver y apreciar el
alimento intelectualmente sano y saludable que se le ofrece en estos textos,
donde está LA CLAVE de su estrategia de liberación; la cual implica
forzosamente adherirse a un único principio fundamental de doble afirmación nacional y estatal del Pueblo Vasco. Un principio que, siendo el fundamento mismo de toda
auténtica democracia, es por eso mismo inasumible para los agentes del Nacionalismo
imperial-colonialista franco-español, mientras que es inmediatamente
aceptable para todos los sectores populares y democráticos de nuestro Pueblo.
En resumen, es EL ÚNICO que permite la acumulación de todas las fuerzas
democráticas del Pueblo Vasco frente al imperialismo franco-español
1/ Afirmación del derecho de libertad, LIBRE disposición, independencia nacional o autodeterminación del Pueblo Vasco/Euskal Herria.
“Piedra angular de la democracia”, el derecho internacional de autodeterminación o independencia de todos los Pueblos es un derecho que es originario, fundamental, inherente, de costumbre, inmediato, incondicional, continuo, permanente, inalienable, irrenunciable e imprescriptible para todos los Pueblos sojuzgados bajo un régimen imperialista y extranjero; que es la misma cosa que la incondicional e inmediata independencia de éstos contra/frente a toda dominación o intromisión extranjera contraria a su libertad nacional; y que ha sido reconocido – no constituido – por el Derecho Internacional contemporáneo de las Naciones Unidas: desde el Artículo Primero de su fundacional Carta de San Francisco así como por numerosas y relevantes Resoluciones de su Asamblea General, como EL PRIMERO DE LOS DERECHOS HUMANOS FUNDAMENTALES Y LA CONDICIÓN PREVIA PARA EL PLENO DISFRUTE DE TODOS ELLOS.
Su corolario y aplicación práctica consiste, como requisito ineludible para su realización, en la exigencia de evacuación incondicional e inmediata de todas las fuerzas de ocupación y de todo el aparato de sojuzgamiento imperial-colonialista de las Potencias ocupantes: España y Francia, FUERA de los Territorios históricos del Pueblo Vasco y de su Estado. Y
2/ Afirmación de la continuidad, vigencia y actualidad de nuestro Estado propio: el Reino de Nabarra, sucesor del Reino de Pamplona – “el Reino de los Vascos” – constituido por una Confederación de Repúblicas, Condados y Señoríos Vascónicos histórica y libremente reunida en torno a él. Internacionalmente reconocido durante mil años, el Reino de Nabarra sigue siendo el único Estado de la Nación Vasca, al que jamás ha renunciado ni ha admitido ni reconocido nunca ningún otro.
Su necesaria consecuencia implica EL NO-RECONOCIMIENTO Y LA DENUNCIA constantes e incesantes de los Estados ocupantes: el “Reino de España” y la “República francesa”, y de sus regímenes totalitarios de ocupación militar, como criminales, imperialistas, colonialistas y fascistas, y no como propios, no-Nacionalistas, no-violentos, legítimos y democráticos, según está haciendo la pretendida “clase política oficial vasca” hasta el día de hoy.
Simultáneamente,
es preciso mantener un BOYCOTT TOTAL a toda colaboración con quienes, por
rechazar en la teoría o en la práctica una o ambas afirmaciones fundamentales
arriba mencionadas, forman objetivamente parte del imperialismo.
Así pues, mientras el imperialismo franco-español no retira de nuestro País sus fuerzas de ocupación (dado que ellas CONSTITUYEN el elemento esencial y fundamental de su dispositivo estratégico de dominación, sin el cual todo su sistema se desploma), y puesto que no es posible hacer una política anti-imperialista con el concurso de los imperialistas y fascistas, es decir: los agentes quinta-columnistas al servicio de ese imperialismo infiltrados entre el sojuzgado Pueblo Vasco (quienes, mientras se niegan a asumir públicamente los derechos y el principio de doble afirmación nacional y estatal del Pueblo Vasco y de su Estado, el Reino de Nabarra, afirman por el contrario como legítimo el pretendido “derecho de imperialismo y de ocupación militar” de España y de Francia sobre nuestro Pueblo y Estado), el corolario y la aplicación práctica de ese principio fundamental implica mantener un BOYCOTT TOTAL:
– a toda colaboración con toda persona individual o colectiva que, por rechazar – o negarse a asumir públicamente – ya sea en todo o en parte, en la teoría o en la práctica una o ambas afirmaciones fundamentales citadas, forman objetivamente – algunos incluso de forma subjetiva y confesa – parte del imperialismo franco-español; y
– a toda participación tanto en las instituciones del régimen imperialista, colonialista y fascista franco-español que ocupa militarmente nuestro País, y especialmente en sus monopolios jurídicos o “parlamentos”: Cortes Generales españolas y Parlamento francés (establecidos a lo largo de los siglos mediante su constitución real o primaria: agresión militar y ocupación permanente, Monopolio de la Violencia criminal y Terrorismo de guerra y de Estado, e incontables e imprescriptibles crímenes constitutivos contra el Pueblo Vasco y su Estado); así como en sus “elecciones generales” totalitarias que “legitiman” todo ello.
DERECHO DE AUTODETERMINACION O INDEPENDENCIA NACIONAL INCONDICIONAL E INMEDIATA DEL PUEBLO VASCO / EUSKAL HERRIA!
¡REINO DE NABARRA: EL ESTADO DEL PUEBLO VASCO / EUSKAL HERRIA!
¡Ejército de ocupación ni con música!
¡España ni con república! ¡Francia ni con monarquía!
¡BOYCOTT TOTAL A LOS IMPERIALISTAS Y FASCISTAS, Y A SU RÉGIMEN DE OCUPACIÓN MILITAR! – ALDE HEMENDIK!
¡¡¡VIVA EL PUEBLO VASCO LIBRE!!! – GORA EUSKAL HERRI ASKEA!!!
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